Estar en redes sociales es muy sencillo. Abrir perfiles no requiere de conocimiento alguno. Sobresalir es lo difícil. ¿Estás o sobresales?

A continuación, te resumimos algunas de las prácticas recomendadas para obtener un rendimiento de la presencia de tu empresa en redes sociales, así como algunos de los errores principales que suelen cometer las PYMEs.

Qué hacer:

redes-socialesCrear y compartir contenidos de interés para tus clientes

Los contenidos que creas y compartes deben aportar valor a tu audiencia. Para ello, primero tendrás que estudiar los gustos y necesidades de tu target y trazar un plan de contenidos en base a ellos.

Tener claro el objetivo de la estrategia en redes sociales y planificar a medio y largo plazo

No esperes resultados inmediatos de tu presencia en redes sociales. Para obtener resultados, deberás ser constante y dedicar los recursos necesarios acompañados de una dosis extra de paciencia.

Preocuparte por tu comunidad e incentivar las conversaciones

La comunicación debe ser bidireccional. Debes fomentar la participación de los usuarios en todo momento para que se sientan parte de tu comunidad. Las redes sociales no son un canal para alimentar los egos de tu empresa, sino para participar de forma activa en una comunidad de usuarios.

Escucha proactiva

Las redes sociales representan un canal idóneo para escuchar qué se dice de una empresa o sector determinado. Para ello, existen herramientas de monitorización que te permitirán detectar cualquier opinión o información que se publique en las redes.

Fidelizar a los clientes

Las redes sociales son un canal excelente para mantener vivo el contacto con nuestros clientes, para recordarles que estamos ahí y que tenemos constantemente algo valioso que ofrecerles.

Definir un tono y tipo de comunicación

El tono en las redes sociales debe ir alineado con los ideales comunicativos de la empresa. Es importante definir previamente qué tono vamos a utilizar para mantener una línea a seguir en todas las publicaciones, mensajes y comentarios. Debemos tener claro cómo daremos respuesta a las críticas y situaciones de riesgo en las que nos podamos encontrar en nuestro día a día en las redes.

Publicar contenido actual

Las redes sociales representan la inmediatez informativa. Por ello, el contenido actual es muy valorado. Incidir en la actualidad representa para las empresas una oportunidad de conectar con los usuarios y fomentar la viralidad de sus contenidos.

Involucrar a todos los departamentos de tu empresa

La presencia en redes sociales no es responsabilidad exclusiva del departamento de comunicación o marketing. Las estrategias más eficaces involucran a todos los departamentos, todos ellos tienen algo que aportar.

Qué NO hacer:

Publicaciones enfocadas a la venta “pura y dura”

Las redes sociales son un canal de recomendación, no de venta directa. Por este motivo, el objetivo primero no debe ser cerrar la venta, sinó crear una relación en la que atraigamos el interés de nuestro cliente potencial para cerrar la venta posteriormente en otro canal.

Actuar sin conexión con tus objetivos

Nunca debemos perder de vista nuestros objetivos. Muchas empresas se dejan llevar por el día a día y acaban compartiendo contenido y actuando de forma poco alineada con aquello que en un primer momento se marcaron conseguir.

Hablar siempre de uno mismo

Haciendo publicaciones meramente corporativas puedes acabar por aburrir a tu audiencia. Investiga temáticas alrededor de tu empresa y sector que puedan interesar a tu audiencia pero hazlo sin desviarte nunca de tus objetivos.

Hacer publicaciones unidireccionales

Las redes sociales son conversación e interacción, no solo publicar información y contenidos de forma unidireccional. Conversa con tus seguidores, fomenta su participación. En definitiva, hazlos partícipes de tu comunidad.

Abusar del número de publicaciones

Haciendo un gran número de publicaciones caeremos en el error de saturar a nuestra audiencia y, en consecuencia, aburrirla. Es muy importante mantener una constancia en las publicaciones pero siempre con una periodicidad marcada. Cada red social tiene un número recomendado de publicaciones máximas diarias.

Utilizar un lenguaje demasiado formal en redes informales

Algunas redes sociales, como Facebook, se caracterizan por un tono claramente informal. Otras en cambio, como LinkedIn, son una prolongación del ámbito profesional por lo que la formalidad es necesaria.  Adapta tu lenguaje a la red social en la que te encuentres. Debes generar confianza para que tu público se sienta cómodo y quiera interactuar contigo.

No cuidar tu ortografía

Las faltas de ortografía transmiten una imagen muy pobre de tu empresa. No escribas frases enteras en mayúsculas ni utilices en exceso signos de admiración o interrogación. Se puede ser informal, pero siempre cuidando estos detalles.

No aportar valor

Los usuarios que te siguen esperan que les aportes algún tipo de valor. Dales motivos por los que deban seguirte, proporcionando información interesante. Aporta valor para entretener y “enganchar” a tu audiencia.

No responder los mensajes de tus seguidores

Cuando un usuario nos escribe está esperando una respuesta por nuestra parte. Es un deber para las empresas contestar de forma inmediata a todos los comentarios y mensajes que reciben. De esta forma mostramos “paramos el golpe” en casos negativos y mostramos nuestro agradecimiento en los positivos.

Querer vender ya

No caigas en el error de querer incrementar tus ventas de forma inmediata gracias a la actividad en redes sociales. Existen otros canales para ello. Ten paciencia y los resultados vendrán a largo plazo.

Publicaciones idénticas en todas las redes sociales

Cada red social tiene unas características específicas y unos formatos propios. Adecúa el mensaje a cada red social, teniendo en cuenta las especificaciones de cada una de ellas.

No aceptar las críticas

Debemos aceptar las críticas y contestar de manera correcta y respetuosa, aunque no nos guste lo que estamos leyendo. Además, es importante agradecer las críticas constructivas que nos puedan ayudar a mejorar.

No ser honesto

Esta mala práctica parece evidente, pero no lo es en la práctica para algunas empresas. En las redes sociales la falta de honestidad se paga más caro que en ningún otro medio. Los usuarios no te lo perdonarán y una crisis de reputación te puede costar muy caro.

No conocer a tu audiencia

Tus seguidores son tu tesoro. Dedícales tiempo, dales la importancia que esperan. Sígueles de cerca y analiza cómo son, cómo actúan y cuáles son sus intereses.

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